
Nunca dice que no, y la sigo a una de las grandes habitaciones del primer
piso, que alquila por hora o por día. No le pago; hacemos el amor de igual a
igual. A ella le gusta (necesita un hombre diariamente, y tiene muchos otros,
además de mí), y yo me purgo así de ciertas melancolías cuya causa conozco
demasiado bien.
piso, que alquila por hora o por día. No le pago; hacemos el amor de igual a
igual. A ella le gusta (necesita un hombre diariamente, y tiene muchos otros,
además de mí), y yo me purgo así de ciertas melancolías cuya causa conozco
demasiado bien.
(Fragmento De La Nausea (Jean Paul Sartre)
