17 de julio de 2005

Ocaso

Alto. Tan alto que solo puedas sorprenderte.
Asi es tu regreso niña mia.
Alto. Tan Alto que a veces me caigo.
Asi es mi sinsabor amada mia.


Abriga mi descenso y no dejes de cantar.
Tus sonrisas me alivian.

Abrigame y no me dejes.
Ya no importa que no pueda verte. Sabes que nunca importo.

Alto. Tan alto que ya no puedo verte.
Asi somos, niña mia. Tan cercanos al ocaso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hoy recorde eso que dijiste sobre los ocasos ..... que son romanticos ... No se por q paso.... solo sonrei y quise saludarte apenas llegara ... Un abrazo y un pico Chau